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Guadalajara, Jalisco, México

La batalla del tequila contra el mercado negro de alcohol adulterado

–           La salud y la economía son los dos principales frentes que se abren en esta disputa contra la producción pirata

La industria del tequila, emblema agroindustrial y cultural de México en los mercados internacionales, enfrenta una amenaza que trasciende lo comercial: la proliferación de bebidas adulteradas y falsificadas. Mientras la cadena agave-tequila genera miles de empleos directos y divisas estratégicas, el mercado ilícito de licores socava la recaudación fiscal y pone en riesgo la vida de los consumidores debido al uso clandestino de solventes industriales como el metanol.

Datos de la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) revelan que casi cuatro de cada diez botellas consumidas en el país provienen de canales informales, lo que representa una evasión fiscal superior a los 19 mil millones de pesos anuales. En contraste directo con esta opacidad, el tequila opera bajo uno de los esquemas de trazabilidad más estrictos del mundo, regulado por la NOM-006-SCFI-2012 y certificado permanentemente por el Consejo Regulador del Tequila (CRT).

Los operativos conjuntos entre la Fiscalía General de la República (FGR), Cofepris y el CRT han derivado en el aseguramiento y destrucción de cientos de miles de litros de producto apócrifo tanto en territorio nacional como en aduanas de exportación. Las investigaciones oficiales confirman que las redes de adulteración recurren con frecuencia a la compra de botellas originales de tequila en bares y centros nocturnos para rellenarlas con mezclas tóxicas, vulnerando la confianza del comprador.

La salud pública en la línea de fuego

La diferencia entre un destilado 100% de agave certificado y un preparado ilícito es abismal: el consumo de alcohol desnaturalizado o con trazas de metanol puede provocar acidosis metabólica severa (que suele manifestarse con presión arterial baja, mareos o confusión mental y pérdidad del conocimieto), daño neurológico permanente, ceguera por atrofia óptica e incluso la muerte en cuestión de horas.

Es decir que se trata de una amenza para la salud pública. Por lo que hablar del combate al tequila adulterado no sólo es hablar de salvaguardar la Denominación de Origen, sino de la integridad de los consumidores, por lo que la industria agavera promueve tres filtros clave: 1. Verificación digital: escaneo del código QR en el marbete oficial del SAT para validar procedencia y lote. 2. Autenticidad de sellos: comprobación del holograma CRT, tapa intacta y etiqueta libre de enmendaduras. 3. Destrucción de envases: inhabilitación y raspado de botellas vacías en centros de consumo para cortar la cadena de rellenado.

El blindaje del tequila no sólo protege el patrimonio productivo nacional; constituye una barrera indispensable para garantizar la salud de millones de consumidores en México y el mundo.