Menos litros, mayor valor
Mientras las cifras de producción global de tequila mantienen ritmos elevados, el mercado interno en México experimenta una transformación en los patrones de consumo. Los datos de comercialización doméstica revelan una estabilización en el volumen de litros vendidos, pero un incremento constante en el valor total de las ventas.

Este fenómeno responde a un cambio generacional impulsado por los consumidores Millennials y Gen Z, quienes muestran preferencia por la calidad sobre la cantidad. La migración desde la categoría de tequila “mixto” hacia botellas 100% de agave —particularmente en presentaciones Reposado, Añejo y Cristalino— refleja la búsqueda de una experiencia organoléptica superior y mayor transparencia de origen.
Adicionalmente, el ajuste en los precios de anaquel ha transformado la percepción de la bebida nacional. El tequila ha dejado de ser únicamente un producto de consumo cotidiano para afianzarse como un bien aspiracional. Esta tendencia a pagar más por menor cantidad pero de mejor calidad ha llevado a las destilerías a sofisticar su oferta local, demostrando que la premiumización es la fuerza motriz del mercado mexicano.
